El problema de Poison Ivy (el capitalismo (que no se atreve a hacer personajes realmente anticapitalistas))

He estado viendo la serie animada de Harley Quinn últimamente. En general, me ha gustado. Por hacer un resumen rápido, es lo que la película Aves de Presa quisiera haber sido. Tiene un estilo gamberro y estúpido que le queda que ni pintado y hasta donde yo sé, la mayoría de personaje de la serie no son originales, pero las tramas y demás tonterías sí que lo son. Y me parece que a la mayoría de ellos les quedan muy bien los cambios. Quitarles un poco de seriedad a personajes tan increíblemente exagerados como el Joker (que se convierte en alcalde de Gotham, padre de familia y se declara socialista), Bane (que simplemente es tontísimo), Batman/ Bruce Wayne (que es un niño rico que no sabe hacer prácticamente nada por su cuenta) o el Comisario Gordon (que es extremadamente patético) generalmente les queda muy bien. El batuniverso comiquero siempre me ha parecido completamente insoportable y en cada uno de los intentos que he hecho por introducirme en él, la mezcla resultante de seriedad y gravedad innecesarias y el cúmulo de ideas completamente ridículas heredadas de décadas de chorradas me ha impedido seguir. Mi conocimiento del batuniverso viene de la trilogía de Nolan, las referencias continuas en la cultura y poca cosa más. Y aunque haya algunos personajes que son un tremendo coñazo y cada vez que están en pantalla hacen la escena molesta, entiendo que ese es el objetivo y el único personaje con el que realmente tengo un problema a lo largo de la serie es Poison Ivy.

Harley Quinn Gives Bane His Biggest Trial Yet
El capítulo en el que Bane viaja a Italia y aprende a hacer pasta con una abuela es el mejor capítulo de la serie

No es casualidad. La gran mayoría de personajes de cómic no son políticos. Una industria cultural muchimillonaria no podría permitirse tener grupos enteros en contra de cada uno de sus personajes. La mayoría de ellos tienen ideas, objetivos e intereses individuales o existenciales en los que la ideología política no puede expresarse. Eso no significa que no sean obras políticas o que no tengan una carga ideológica heredada de sus autores, simplemente significa que si estás enfrentándote a algo capaz de destruir el planeta Tierra, no puedes andar discutiendo con Superman sobre que un ser más que humano siendo la esperanza de toda la humanidad en sus momentos más oscuros no es más que el reflejo de una ideología heredera del fascismo. Pero eso no se aplica a Poison Ivy, al menos a la Poison Ivy de esta serie. Un personaje que repite varias veces que no se considera una villana, si no una ecoterrorista, es un personaje que tiene una carga política explícita y, más concretamente, con una carga política anticapitalista explícita, porque no puede existir un ecoterrorismo procapitalista. El ecoterrorismo y el ecologismo más amplio son ideas que tienen recorrido en el mundo real. No son motivaciones absurdas de la ficción, ideas pensadas para impulsar a un personaje a enfrentarse a los batcalzoncillos con bragueta, son ideas que se defienden en carne y hueso y que llevan al sufrimiento y a la muerte a cientos de activistas cada año. Son ideas que se cambian el mundo e impactan en millones de vidas. Probablemente por ello, la serie no quiere ahondar en esas ideas y tiene miedo de necesitar dar un mensaje explícito y hace al personaje dar bandazos de un lado a otro.

Trasladar historias o personajes de un medio a otro, de un escritor a otro, tiene estos problemas. La Poison Ivy de la primera temporada es un personaje completamente distinto de la Poison Ivy de las últimas temporadas. Sus ideas y metas son radicalmente diferentes. Y aunque eso no tiene por qué ser algo malo y entiendo que es posible e incluso deseable que los personajes de una historia cambien según esta avanza, el arco de Poison Ivy no da la sensación de ganarse esos cambios. La serie se llama Harley Quinn y Harley Quinn es la protagonista, pero Poison Ivy es el segundo personaje con más importancia. De hecho, hay temporadas las que se podría asegurar que la historia principal es la suya y todo lo demás son historias secundarias. A lo que voy es a que pasa mucho tiempo en pantalla y es un personaje al que le pasan muchas cosas. Tiene relaciones fallidas, muere y resucita, la secuestran para extraerle los jugos, se muere lo más parecido a un hijo que tiene y se muda y acepta varios trabajos distintos. A lo largo de ese camino, sus ideas originales, que en la primera temporada expresaba abiertamente, desaparecen prácticamente sin más y se sustituyen, no simplemente por otras, si no por las radicalmente opuestas. De querer convertir el mundo en un vergel verde en el que las plantas puedan recuperar lo que les perteneció, pasa a ser la CEO de una multinacional que se dedica a malgastar recursos en gilipolleces y después se contenta con cuidar el jardín de Metrópolis.

Harley Quinn's King Shark: A Tribute to Ron Funches' Version
King Shark haciendo uso de sus habilidades únicas (es un consumado hacker) (esta broma es de la propia serie)

Todo esto no es, por sí mismo, prueba de que los guionistas no sabían qué hacer con la carga política del personaje y simplemente decidieron convertirla en un personaje de cómic normal. Podría ser un comentario sobre la hipocresía de un personaje que se dice ecologista hasta que consigue suficiente poder como para que sufragar su confort se vuelva más cómodo que seguir luchando por lo que defendía. Y podría serlo, si no fuera porque hay una y otra vez escenas y pequeñas tramas centradas en las “antiguas” ideas de Poison Ivy, aunque estas cada vez son más generalistas. Siendo CEO de una multinacional del mal (sic) Poison Ivy saca tiempo, por ejemplo, para verter residuos tóxicos en la cara de los directores de otras empresas que estaban tirándolos al puerto (residuos que acaban en el puerto igualmente por tirárselos en la cara a un señor justo encima del agua) o para atacar una empresa de la competencia por estar desarrollando pesticidas demasiado potentes (a la vez que elige de pupilo a una mujer capaz de invocar erupciones volcánicas, que como todos sabemos son buenísimas para la vida vegetal).

Estos cambios se venden como justificados por dos motivos. El primero es que Poison Ivy está liada con Harley Quinn y el segundo es que Lex Luthor maquina para ponerla en esas situaciones. El primer motivo sirve de trampolín para que Poison Ivy comience a relacionarse con supervillanos, pero después se abandona rápido (hay una temporada en la que Harley Quinn se vuelve una heroína y Poison Ivy sigue con los villanos sin interés ninguno en abandonar pese a que fue allí por Harley Quinn). El segundo motivo sería un poco más creíble si los guionistas se hubieran dedicado a darle a Lex Luthor un poco más del increíble intelecto para el mal que se supone que tiene el personaje, pero como en la serie todos son copias patéticas de sí mismos, pues no cae bien. El resultado es que el arco de Poison Ivy es el arco de cualquier otro personaje de ese universo que hubiera estado en su misma posición. Todas las complejidades propias de las ideas que el propio personaje introduce al principio de la serie desaparecen por completo a cambio de una historia más fluida pero también más genérica y pastelosa. Como ya he dicho, hay un momento en la serie en la que Poison Ivy muere y después resucita, pero lo cierto es que el personaje murió en el momento en el que sus ideas dejaron de ser ideas y pasaron a ser motivaciones genéricas de villano.

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