La IA y la idea de la propiedad

Hace un tiempo escribí una entrada en la que hablaba sobre el concepto de propiedad y el de plagio. Por aquél entonces, en octubre de 2024, la IA generativa, aunque ya extendida, era una tecnología que no tenía las capacidades ni las implicaciones que tiene ahora. Una tecnología que los que no estábamos muy puestos en ello no veíamos como demasiado peligrosa. Medio año después hice otra entrada hablando principalmente del impacto ambiental que requiere entrenar estos modelos y de la hipocresía de la publicidad con la que la intentaban vender. Desde entonces se ha creado una burbuja económica, que amenaza con traer una recesión global cuando inevitablemente explote, alrededor de estas tecnologías y los dueños de los modelos más grandes han firmado contratos para utiliza la tecnología con aplicaciones militares (diría que es un movimiento desesperado por conseguir financiación y poder asegurar la inversión, pero me creo más que fuera la idea original. Inventar formas nuevas de matar a gente siempre ha sido un negocio muy rentable en el que cualquier empresa querría meterse).

En cualquier caso, el hecho de que esta tecnología esté sirviendo para enriquecer a los que ya eran ricos a cambio de destrozar el planeta en general y los barrios pobres en los que están construyendo los centros de datos en particular era algo esperable, hasta para los que no entendíamos que esta tecnología en particular iba a llegar tan lejos. Si algo tiene el capitalismo es que es más o menos predecible en sus objetivos y en los medios para conseguirlos. Ciertamente tener al presidente del país que más invierte en tecnología militar del mundo en el bolsillo ha ayudado impulsarla con miles de millones de dólares, pero puedo predecir y no equivocarme que cualquier tecnología nueva que surja a partir de ahora va a seguir un camino parecido. El caso concreto de la IA generativa tiene una característica que lo hace algo más distinto a, por poner un ejemplo de algo relativamente parecido, las plataformas redes sociales y es que la existencia misma de la tecnología depende de atacar la idea más básica del capitalismo: la propiedad.

Sheikh Karl Ibn Marx's thoughts on private property : r/MemriTVmemes
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Todos los modelos de IA generativa comerciales se han entrenado utilizando terabytes de información robada. Aún en el improbable caso de que esa no fuera la idea original, las necesidades de la propia tecnología lleva a ello. Simplemente no se puede pagar por utilizar las ingentes cantidades de información necesaria y mantener una idea de rentabilidad. No parece siquiera que se pueda hacer ni robando el contenido. Es un ataque directo a la idea de propiedad. Se ha ignorado el consentimiento de individuos y empresas sistemáticamente para beneficio de entidades concretas. Se han creado modelos basados en utilizar toda la propiedad intelectual de empresas rivales sin permiso y se ha logrado que ese sea un modelo de negocio extremadamente lucrativo.

La sensación que tengo yo, sin embargo, es que el capitalismo solo se ha reforzado a sí mismo. Hay avisos de burbuja, hay oposición en los grupos que consideran que hay cosas más importantes que el beneficio y que quemar el planeta para poder hablar con una novia ficticia que tiene cara de personaje de Estudio Ghibli es, en general y por mucho motivos, una muy mala decisión, pero no hay en el mundo del gran capital nada que haga suponer que este ataque a una de sus ideas más fundamentales vaya a tener impacto más allá del hecho de que hay un nuevo mercado en alza y todos quieren pillar su parte. Todas las grandes empresas se han subido al carro de la IA generativa y todos los productos digitales parecen tenerla incorporada. Incluso Disney, que históricamente ha sido una empresa con prácticas completamente predatorias respecto a la defensa de su propiedad intelectual (ha sido un actor influyente en la legislación de propiedad intelectual yanqui) ha decidido que era más rentable olvidarlo todo y firmar con las empresas de IA generativa para que pudiesen usar sus personajes y productos (que ya estaban usando sin permiso). A todos los directivos de las grandes empresas se les han puesto símbolos de dólar en los ojos y se han acordado de que soñaban con tener una piscina llena de monedas en la que nadar.

Dive in coins like Scrooge McDuck. - YouTube
(no he pagado por usar esta imagen)

La verdad es que, bien pensado, no es tan extraño. El capitalismo históricamente se ha adaptado a todo lo que le han echado encima y no sería la primera vez que los capitalistas dejan de lado lo que se supone que es uno de sus pilares. Las existencia de leyes antimonopolio es un buen ejemplo, porque la libre competencia está bien, pero ahogar a cualquier rival con prácticas abusivas hasta convertirte en el único actor de un mercado con el que puedas hacer lo que quieras está mejor. Al final la propiedad no es importante. Los capitalistas saben igual que cualquier otro que la propiedad solo existe mientras haya una fuerza capaz de defenderla o, al menos, mientras no haya una fuerza que quiera arrebatársela a quien se precia de tenerla (hay quien diría que precisamente por esto mismo no puede existir siquiera). Toda la defensa de la propiedad privada no es más propaganda dirigida a conseguir más mano de obra a precios más competitivos. Esas ideas desaparecen en el momento en el que se encuentra una forma aparentemente mejor de utilizar esos recursos para generar beneficios. Porque la verdad es que el capitalismo tal y como es ahora mismo no podría funcionar en un mundo en el que se respetase la idea de propiedad que dice defender. Con una propiedad absoluta en la que solo el propietario pudiera legítimamente decidir sobre el uso no se hubiera conseguido la infraestructura necesaria para la globalización. Porque lo que defiende el capitalismo es una idea de propiedad en la que solo existe aquella propiedad que no pueda explotarse para crear nuevos nichos de mercado aparentemente fructíferos. La propiedad que solo sirve como propiedad.

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